Category Archives: cuentos de terror

Miedo a los hechizos

Si algo que nos han enseñado los grandes pensadores es a no atraer aquello que no queremos y el tener miedo a los hechizos, tomarlos como si se trataran de cuentos de terror simplemente, puede aumentar el riesgo de caer en uno, pero existen trucos para evitar hechizos y cosas que debes saber al liberarte de uno.

miedo a los hechizos

El miedo a los hechizos es evidente, muchas personas aseguran que al momento de quedar atrapados en un hechizo su mente empieza a hablarle de manera distinta y no es su voz la que los guía, cada acción parece ejecutada por inercia y existirán situaciones donde llegues a lugares sin saberlo y cometer actos de locura que nunca hubieras pensado realizar.

Pero el miedo aumenta cuando deseas liberarte, los que han pasado por este proceso nos cuentan que el último día de amarre será el peor de todos, muchas voces serán escuchadas y pasaras una noche terrible ya que hasta movimientos extraños sentirás a tu alrededor.

Al final el miedo a los hechizos se debe al proceso de sufrimiento que se vive de principio a fin, no obstante pueden ser mayor o menor intensos dependiendo a que fuimos sometidos y quien realizo el hechizo, ya que algunas veces con solo decidir salir del encanto estos se rompen y en otras podemos llegar al borde del suicidio para ser libres.

El escape de los muertos

Al norte de Europa existe una leyenda de un antiguo cementerio donde cientos de personas fueron enterradas a causa de una horrible tragedia donde la injusticia se hizo presente y nunca se encontraron culpables.

El escape de los muertos

Se dice que cada año, para la fecha exacta de la muerte de cientos de personas, se levantan de sus tumbas y caminan por el pueblo, aunque nunca se han encontrado pruebas que afirmen estas versiones, muchas personas aseguran sentir sus pasos durante la noche con voces de protesta y socorro. Muy pocas personas salen a encontrarse con este paseo de la muerte y otras solo ven entre el espacio que les permita sus puertas.

Al otro día el olor a muerte es intenso, todos deben lavar las calles y algunas misas se hacen presentes para pedir por el alma de los cuerpos de estas personas y aunque la última vez que se escuchó de estas caminatas fueron hace varias décadas, aun el olor se hace presente para la misma fecha de siempre.

Sin dudas un pueblo entero no puede desaparecer sin dejar rastro y cada cuerpo no descansa hasta tener justicia o cumplir su propósito. El pueblo en la actualidad ha sido abandonado y declarado el sector como patrimonio histórico, para evitar que el olor llegue a las personas.

 

La casa de mis abuelos

Pocos lugares en los que he estado, me han transmitido tal sentimiento de temor como lo hacía la casa de mis abuelos paternos.

Mi madre para tratar de consolarme me decía:

– No te preocupes hijito, únicamente estaremos aquí unos cuantos minutos.

casa de los abuelos

Eso sin sospechar que en mi mente leyendas cortas y cuentos de terror iban tomando forma. Les comento con toda franqueza que no habían transcurrido ni siquiera unos cuantos segundos, cuando le jalaba la falda a mamá y le explicaba:

– Mamá, vámonos de aquí por favor. Tengo mucho miedo, creo que la gabardina está viva.

En el cuarto que mis abuelos tenían destinado para visitas había colgada en un perchero un viejo gabán de color negro, el cual con la ayuda del vetusto foco titilante, daba la impresión de que una especie de monstruo aguardaba a que te durmieras para quitarte el alma.

Para empeorar las cosas, ese día mi papá estaba de muy mal humor, pues yo le había jugado una pequeña travesura escondiéndole las llaves de la camioneta. Tal era su enojo que en vez de pegarme, decidió castigarme con un “correctivo psicológico”.

– Mujer, ya es muy tarde y bien sabes que no me gusta manejar de noche. Así que por qué no nos quedamos aquí hasta que amanezca?

Antes de que mi papá pudiera terminar esa frase, mi abuelo replicó:

– Es magnífico, ahora mismo les prepararemos su habitación.

Mi mamá me fue a acostar en el cuarto en donde se hallaba aquella gabardina misteriosa. Impotente lloré hasta que me quedé dormido.

Desperté y aunque tenía los ojos abiertos no podía ver nada. De un tirón me quité la frazada que tenía sobre los ojos y observe que no se trataba de ninguna manta ni cobertor. Era la maldita gabardina que me estaba sofocando.

Creí que el responsable de ese susto no era otro más que mi papá, aunque él siempre lo negó. No obstante, sus palabras quedaron indelebles en mi memoria:

– Eso te pasa por andar leyendo leyendas cortas y cuentos de terror en cuentoscortos.info.

La partera

Las señoras que asisten a una mujer “encinta” durante todo el ciclo del embarazo y por supuesto al llegar el alumbramiento, reciben el nombre de parteras. Hablar del origen de estas, es prácticamente imposible ya que se tienen registros de su existencia desde que el hombre apareció en la tierra.

partera

Lo cierto es que en México, aún en la actualidad (más que nada en los pueblos) siguen siendo muy socorridas. Por tal razón, me gustaría compartirles una de los cuentos cortos más tenebrosos que conozco.

Maclovia había aprendido ese oficio desde niña, pues por muchos años acompañó a su madre a realizar esta labor.

Por otra parte, vale la pena mencionar que en ese pueblo la gente había creado una verdadera mitología acerca de doña Obdulia Gutiérrez. Una mujer que había llegado a esa comunidad, sin dar la más mínima pista de su origen.

Algunos decían que era la esposa de un cacique de un poblado vecino, otros aseguraban que era la hija de un poderoso hacendado radicado en la capital del estado. Al final, todas las teorías quedaban en meros rumores.

Sin embargo, lo más extraño era que súbitamente la mujer se embarazo, siendo que era catalogada como una “solterona” debido a que ya había pasado la barrera de los 40 años. Desde luego, ninguno de los aldeanos había visto en la vida a un hombre que se le acercara.

Hay que tomar en cuenta que los cuentos cortos, mezclan hechos reales con situaciones fantásticas. Tal vez por eso, la idea de que en su vientre se encontraba nada más y nada menos que el hijo del diablo, no era tan descabellada.

Por fin llegó el momento de dar a luz y Maclovia fue la encargada. Ella me platicó en su lecho de muerte que esa criatura emitía unos chillidos como de cerdo y que tenía pezuñas en vez de pies. Después del parto, ambos (la señora Obdulia y su hijo) desaparecieron sin dejar rastro.

Cuentos de terror

Los cuentos de terror para muchas personas son los mejores cuentos que pueden llegar a existir porque les intriga saber qué es lo que pasa con aquellas personas de las que se habla, en algunas ocasiones el cuento es tan intenso que logra causar que la persona que lo relata al igual que los que lo escuchan se imagen e incluso vean las cosas que contaban durante el cuento de terror.

espiando en la ventana

Un cuento de terror clásico es el de ESPIANDO DESDE LA VENTANA. Este cuento inicia cuando un joven que vivía cerca de un panteón en un edificio, el cual desde su ventana podía ver claramente el panteón, de noche la luz de la luna era lo que le daba el brillo suficiente para apreciar ver una bruma en la cual tomaba figuras y formas como de personas o rostros y cada que veía esto el joven corría hacia su cama y se tapaba hasta los ojos por el miedo que le producía, pero era tanto que se volvió una adicción este temor, lo necesitaba hacer, le gustaba espiar desde su ventana a aquella bruma que aparecía en medio del panteón.

Una noche la bruma a la que solía espiar con muchísimo miedo el joven , se le fue acercando hacia la ventana y el con mucho miedo cerro la persiana e inmediato se acostó y se tapo con las cobijas del miedo, de pronto sintió que las persianas se abrían y era la bruma que parecía haber tomado forma de un rostro, el joven grito del susto y sus papas llegaron a su cuarto y no vieron nada pero el joven se quedó mudo del miedo y nunca más volvió a hablar, se dice que las brumas siguen espiándolo durante las noches y no puede hacer nada para evitarlo.